Después de acabar, quedé jadeando un poquito, muy relajado, pero rápidamente me percaté de que tenía que arreglarme un poco por si aparecía alguien.
Hojeé un poco la revista, y a poco volví a sentir mi pene endurecerse. Me di cuenta que iba a tener que masturbarme de nuevo, asi que me guardé la revista bajo la ropa y me fui al baño... donde al menos podía cerrar la puerta con pestillo.
Ahí ya más cómodo, me senté en una silla y me entregué al placer solitario con todas las ganas...
Recuerdo bastante bien esa tarde; una prima que vivía con mi abuela estaba estudiando porque tenía prueba, la verdad que parece que yo también, pero entre estudiar de visita en casa de mi abuela o hacerme una sesión de paja maravillosa como en la que estaba, no había por donde perderse.
Al final tuve que terminar mi sesión porque los golpes a la puerta para usar el baño eran cada vez más insistentes...
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4 comentarios:
Tengo la impresión que la masturbación masculina es más común de lo que parece, ¿Será?
Saludos.
Hola Tina, si efectivamente yo creo que es mucho más común de lo que los hombres confesamos. Una de las razones debe ser porque a veces la necesidad de sexo es tan grande que la única manera de satisfacerla es a través de la masturbación. Además la cantidad de material erótico y pornográfico en internet, revistas, TV, etc., es inmensa, tal vez la facilidad de acceso tenga algo que ver, entre otras causas
jajajajajaj ,en realidad todos somos pajeros;claro estáquecasi nadie lo reconoce .
Lasmujeres deberían aprendernos
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