domingo 20 de enero de 2008

Con la revista por FIN

Corri a mi casa, me sentia muy excitado en anticipación a la sesión que se avecinaba. La buena fortuna fue que no había nadie en casa, ese día, por lo que podría disfrutar con tranquilidad de mi recién adquirida revista.

Fui al comedor, me senté y me saqué los pantalones y los calzoncillos (más valía que no llegase nadie...), puse la revista en frente sobre la mesa, y empecé a admirar la chica de la portada.
Obviamente mi pene estaba duro, pero eso fue desde antes de comprar la revista.
Mi idea era primero hojear la revista para ver donde estaban las mejores chicas y de ahi masturbarme, pero la vista del hermoso cuerpo de la portada, pudo más que mi voluntad, de hecho sentí un retorcijón en mi estómago cuando me fijé bien en sus pechos (bastante grandes).

Estaba demasiado excitado, me mano fue hacia mi pene y empezé frotarlo arriba y abajo, fue como si se manejase sola.

Hice un esfuerzo, eso si, por controlarme y no frotarmelo demasiado rápido, porque con lo excitado que estaba iba a durar muy poco. En ese momento mi pene mandaba; iba pasando las hojas, y cuando veía una mujer que me gustaba excepcionalmente sentía que se me ponía más duro todavía y que tendía a acelerar mi ritmo, y en varios casos meneaba las caderas hacia adelante y atrás.

Estaba gozando de un verdadero festín para mi ojos y mi pene, me sentía embriagado de deseo sexual, admirando la belleza de la mujer, había algo de texto, pero ni intenté leerlo.

Casi a la mitad de la revista no daba más, necesitaba acabar. Había llegado a un punto en que tenía la necesidad física de tener un orgasmo.

Jadeando y con la boca abierta, admiraba a una mujer morena, de pechos y pezones grandes, el cuerpo brillante, aceitado, hermoso, deseable. Estaba sentada con las piernas abiertas mostrando su vulva, no la tenía su pubis depilado, pero si bien delineado. Al lado había una foto con un close up de su entrepierna, se veía el clítoris entre los labios vaginales, rodeado de su vello púbico y todo enmarcado por sus muslos.

Aún yo no había tenido sexo, por lo que no sabía como se sentiría la penetración vaginal, pero igual imaginé que estaba teniendo relaciones sexuales con ella y que el frotar de mi mano era el roce de las paredes de su vagina.

Froté y froté moviendo mis caderas adelante y atrás como si la estuviese penetrando, la vista fija en la foto de su entrepiernas, la silla crujía, pero no me importó, imaginé que tenía mi pene metido profundamente en ella; al final inavitablemente llegué al orgasmo, y fue intensísimo, como si toda la excitación, la calentura que sentía, saliese de golpe.

Sentí en mi mano un líquido resbaloso y caliente; había eyaculado, no había salido demasiado semen, pero más que en cualquier otra ocasión.

Descansé un poco, recuperando el aliento, y quedé en espera de recuperar la erección para hacermelo de nuevo.

domingo 13 de enero de 2008

Con el dinero en mano sakí yLlegue al local donde vendian las revistas, de hecho llegue antes que abriera, y estuve esperando con toda la paciencia que pude a que llegara el dueño.
Me sentia super excitado en anticipación. Mientras tanto, miraba en la vitrina para decidirme cual comprar
Por fin después de bastante rato apareció el dueño
Yo me había decidido por una donde salia una mujer con unos pechos grandes, hermosos, en bikini, y prometía fotos desnudas de ella dentro.
Le compre la revista, menos mal que no puso problemas y aceptó vendermela.

Me fui lo más rápidamente posible a casa, fantaseando con mi próxima sesión masturbatoria